jueves, 19 de diciembre de 2013

Jengibre encurtido casero para acompañar el sushi

Cuando aprendí a hacer sushi compraba siempre uno de los acompañantes típicos de este plato japonés, el jengibre encurtido.
De todos modos siempre me parecía que estaba pagando un precio exagerado por un producto que no lo valía. Hasta que he aprendido a hacer mi propio jengibre encurtido casero. A continuación os explico como hacer en casa esta receta.
El jengibre encurtido es una raíz que se usa entre bocado y bocado de sushi para limpiar el paladar. Lo podemos encontrar en supermercados y en tiendas de productos orientales casi siempre en láminas, encurtido y con sabor agridulce.Este es el bote de jengibre encurtido que comercializa una de las marcas más conocidas de ingredientes para cocina oriental, "BLUE DRAGON". Lo cierto es que está muy rico el jengibre de esta marca pero ya digo, es caro, excesivamente caro y pudiendo prepararnos nuestro propio jengibre encurtido no veo la necesidad de pagar algo que no lo vale. El jengibre es bastante duro así que hay que cocerlo durante buen tiempo antes de su consumo, de ahí que me haya valido esta vez también de socorrida olla rápida para abreviar el proceso.
Aprovecho esta entrada para comentaros que no es imprescindible cocerlo para consumirlo, puede rallarse directamente, tal como lo adquirís fresco,  sobre ensaladas por ejemplo. Le aporta un sabor muy refrescante. eso sí, ojo con la cantidad que utilizáis ya que es bastante picante.
 
INGREDIENTES:
  • Algo menos de un kilo de raíces de jengibre fresco
  • 2 vasos de vinagre
  • 2 vasos de agua
  • Un poco de sal
  • 400 gramos de azúcar
Este es el aspecto de la raíz antes de cocinarse. Si tenéis la oportunidad de escoger trozos que no tengan excesivas ramificaciones os será más fácil pelarlo luego. También es conveniente que sean cuanto más pequeñas mejor ya que así es más tierno, menos fibroso.

 
  • Lo primero que debéis hacer es pelarlo con ayuda de un pelador de verduras de cuchilla y una cucharilla para acceder a las zonas dónde no podamos hacerlo con el pelador. Conforme vayáis pelando los trozos de raíces id poniéndolas en un recipiente con agua fría.
 
  • A continuación viene la labor más tediosa: cortarlo en láminas lo más finas posibles. Id poniéndo las láminas también en agua fría según vayáis cortándolas, así no se os oxidarán. Yo estoy esperando a ver si me hago con una buena mandolina que me facilite este trabajo. Mientras tanto debo de conformarme con obtener láminas no siempre del mismo grosor. Pero bueno, no deja de ser jengibre encurtido casero, así que, esas cosas tiene lo que se prepara manualmente.
  • Una vez hemos terminado de laminar todas las raíces las pondremos en la olla rápida y las cubriremos con agua. Dejaremos que lleguen a hervir y una vez que lo hagan las volcaremos sobre un colador retirándoles el agua dónde han hervido. Volveremos a cubrirlas con agua fría y las pondremos de nuevo a calentar.  Repetiremos este proceso tres o cuatro veces para eliminar en algo el picor propio del jengibre, así no sabrá tan fuerte cuando lo consumamos.
  • A continuación, las pondremos en la olla rápida por última vez y agregaremos el vinagre, el agua, la sal y el azúcar. Removeremos el conjunto y antes de cerrar la olla comprobamos si nos resulta agradable al paladar las proporciones de vinagre, agua, sal y azúcar. Debe de quedar dulce pero que tras el azúcar vuestro paladar perciba la sal. Si os parece excesivamente avinagrada la mezcla añadir algo más de agua.
  • Cuando suba la válvula contaremos 30 minutos para que se ablande.
  • El siguiente paso es esperar a que la olla rápida se despresurice para abrirla. Comprobad si están blandas las láminas. De estar demasiado duras, volver a cerrar la olla y dadles unos minutos más de cocción. No deben quedar como una patata cocida, deben conservar cierto "crujiente", las debéis de notar un poco al dente.
Ya tenéis vuestro jengibre encurtido casero!! Solo os resta poner las láminas cocidas en un tarro de cristal y cubrirlas con el líquido de cocción. Se conserva en el frigorífico muchas semanas.
Cuando hagáis vuestro sushi casero acompañadlo con este jengibre encurtido, ya veréis como os resulta delicioso. Si os animáis a hacerlo comentadme qué tal os ha salido.

Tosta de pechuga de pavo con queso, miel y hierbabuena

Una tosta de realización sencilla pero de resultado estupendo. Ingredientes que fácilmente tenemos en casa. Lo peculiar? El contraste de la miel y la hierbabuena, un "matrimonio" muy resultón!!
 
INGREDIENTES:
  • Rebanadas de pan tipo "pagés"
  • Queso de untar tipo "Philadelphia"
  • Cualquier tipo de hojas para ensalada
  • Embutido de pechuga de pavo
  • Miel
  • Hierbabuena muy finamente picada (solo las hojas, sin tallos)
ELABORACIÓN
  1. Ponemos en un tostador la rebanada de pan y cuando esté dorada comenzaremos a "decorarla"
  2. Untamos sobre ella un poco de queso tipo Philadelphia.
  3. La cubrimos con cualquier tipo de hoja que tengamos para ensalada (a mí me había sobrado brotes tiernos de una receta que hice ayer y los he aprovechado).
  4. Ponemos unas cuantas lonchas de pechuga de pavo encima.
  5. Rociamos con miel y espolvoreamos con un poco de hierbabuena finisimamente picada.

Almejas a la plancha, una tapa rápida y deliciosa

Sabor puro a mar. No se me ocurre una forma mejor para describir qué siente el paladar al degustar una de las tapas más exquisitas que conozco. Jugosas, tiernas, sabrosas, deliciosas!! Os invito a prepararlas de este modo que no puede ser más fácil ni más rápido.

INGREDIENTES
  • Almejas finas muy frescas
  • Sal
  • Limón
Para el preparado de aceite con ajo y perejil
  • 1 vaso de Aceite de oliva virgen extra
  • Las hojas de unas ramitas de perejil
  • 1 diente de ajo
ELABORACIÓN
  1. Preparad un aceite con ajo y perejil. Para ello tendréis que coger unas ramitas de perejil a las que retiraréis los tallos (solo se utilizan las hojas) y las picaréis lo más finamente que podáis. No lo hagáis con prisas, tomaros el tiempo necesario para que el perejil casi os quede "pulverizado". A continuación picad un diente de ajo también muy fino, muy pequeñito. Mezclar el perejil y el ajo con el vasito de aceite, removed y ya lo tenéis listo para cocinar. Podéis guardarlo en un bote en el frigorífico, os aguantará mucho tiempo. Es ideal para muchas otras preparaciones como para rociar con él cualquier pescado que hagáis a la plancha e incluso un bistec de ternera.
  2. En una sartén bien amplia dónde quepan sin amontonarse ponéis un chorreón de aceite (no mucho) y lo calentáis bien.
  3. Cuando la sartén está bien caliente echáis todas las almejas de golpe las rociáis con un buen chorreón del aceite que tenéis preparado con ajo y perejil, las removéis bien y tapáis rápidamente la sartén con tapadera para evitar las salpicaduras. Si utilizáis una tapadera de cristal podréis ir viendo como se van abriendo sin necesidad de levantar la tapa, así conservará la sartén la humedad del agua que van soltando las almejas al abrirse.
  4. En cuanto las conchas se abran (y eso no tardará casi nada si la almeja está fresca y el fuego lo tenéis bien fuerte) apartáis la sartén del fuego y servís acompañadas de un trozo de limón. No hay más secretos: almeja de calidad fresca y rapidez en al preparación.
Queréis alcanzar el cielo? Mojad una mollita de pan en esa salsita que sueltan las almejas...ya veréis lo rápidamente que lo alcanzáis :)
    CONSIDERACIONES
  • Utilizad para hacer esta tapa una almeja de mucha calidad y frescura.
  • Si compráis la almeja el día anterior a cocinarla guardarla en el frigorífico cubrierta totalmente por un trapo limpio mojado en agua. De todos modos no es conveniente aguardar demasiado para cocinar los pescados y mariscos una vez comprados. Cuánto antes las cocinéis más frescas estarán y mejor sabor tendrá el plato.
  • Unas horas antes de cocinarla poner las almejas en un recipiente dónde quepan holgadas con agua y un poco de sal (lo ideal sería agua de mar pero...yo que vivo en Madrid lo tendría bastante difícil por razones obvias ) No hay que saturar el agua con sal, solo un puñadito. Durante este tiempo expulsarán la arena que tuvieran dentro.
  • En el momento de cocinarlas, las enjuagáis y las escurrís.
  • Es imprescindible que durante el par de minutos que tardan en abrirse el fuego esté al máximo.
  • Las almejas apenas deben estar cocinadas, así estarán jugosas y conservarán su sabor a mar. Deben cocinarse muy poco, de lo contrario endurecen y pierden toda su gracia, por eso no deben cocer mucho. Para ello tenéis que apartarlas del fuego en cuanto abran, sin permitir que sigan concinándose si no queréis que se resequen y el plato se os arruine. No tengáis miedo de que quede cruda, tened en cuenta que el "bichito" no es de gran tamaño, que estamos cocinando con un fuego muy fuerte que proporciona una alta temperatura y que el agua que ellas mismas van soltando produce un vapor caliente que las va cocinando en su propio jugo.
  • Aunque el título de la entrada dice "almejas a la plancha"  He utilizado la palabra plancha  para evitar confusiones y pudiera pensarse que están cocidas. Prefiero hacerlas en sartén porque, salvo que se trate de la plancha de la cocina de un restaurante de características totalmente distinta a una casera, si las hiciéramos en una plancha como las que solemos tener en nuestras cocinas, el agua que van soltando al abrirse se evaporaría y quedarían mucho más secas que cocinadas de esta forma que os propongo. Además de esto, no me gusta el sabor "requemado" del ajo y el perejil en contacto con la plancha muy caliente. Eso sí, una sartén bien amplia para que todas las almejas toquen el fondo del recipiente y rápidamente adquieran la temperatura necesaria para abrirse enseguida.