Lentejas estofadas con chorizo y morcilla. Otro clásico de la Cocina Española

Qué requetebién sienta un plato bien calentito de unas buenas lentejas estofadas. Verdad? Son tan fáciles de hacer...y además, si nos olvidamos de ponerlas en remojo el día anterior no es un inconveniente insalvable. Sencillamente precisarán algo más de tiempo de cocción para ablandarse.
Ah!! Por cierto, congelan estupendamente. Así que haced para una o dos veces y lo que os sobre, una vez frío, al congelador!! Y ya tenéis listo una parte del menú de otro día que andéis más faltos de tiempo.
Incluso las hago cuando no hace demasiado frío.  Dejo de cocinar alubias y garbanzos pero no esta legumbre que me parece ligera y apetecible también durante los meses menos fríos.
Unas veces las hago con un sofrito y otras no pero siempre están ricas. Por cierto, tendréis que perdonadme, he puesto la fotografía de unas lentejas elaboradas sin sofrito. Las de hoy, que sí lo llevaban, no he podido colgarlas porque no tenía la cámara fotográfica a mano, así que pido disculpas y prometo que en cuánto vuelva a cocinarlas colgaré una foto con su correspondiente "sofritito" :)

Acompañadme a la cocina!!
INGREDIENTES (Para seis)
Lentejas en remojo desde la víspera
Una cabeza de ajos
1/2 pimiento rojo 
1 pimiento verde
1 cebolla
1 tomate rojo bien maduro
1 zanahoria
1 hoja de laurel
2 ó 3 clavillos
Unas bolitas de pimienta negra
Hierbas provenzales
Sal
AOVE
2 choricitos asturianos (ahumados)
1 morcillita
1 trocito de beicon ahumado
1 hueso de jamón que no esté añejo
ELABORACIÓN:
TRUQUI: Si dejamos que el hueso, la carne y los embutidos hiervan bien en la olla rápida tendremos una "base" mucho más sustanciosa para cocinar nuestras lentejas.
  1. Comenzaremos por poner en una cazuela la cabeza de ajos lavada previamente y entera, la cebolla pelada, los clavillos, las bolitas de pimienta negra, una cucharadita de hierbas provenzales y la hoja de laurel, el beicón cortado en trocitos, los choricitos enteros (pinchados varias veces con un tenedor) y el hueso de jamón y los cubriremos con agua hasta unos tres o cuatro dedos por encima del nivel dónde lleguen los ingredientes. Cerramos la olla rápida y dejamos cocer durante media hora. Abrimos cuando se despresurice y dejamos enfriar.
  2. Mientras tanto elaboraremos un sofrito: En un poquito de AOVE echaremos la cebolla picadita bien fina y dejaremos que poche un rato a fuego lento.
  3. Añadiremos los pimientos troceados de igual modo para que se pochen junto con la cebolla.
  4. Cuando los ingredientes anteriores estén ya blanditos añadiremos el tomate pelado y troceado pequeñito. Dejaremos que sofría un rato.
  5. Escurriremos las lentejas del agua del remojo y las agregaremos a la olla dónde hemos cocido las carnes. Incorporaremos una zanahoria cortada en rodajitas y el sofrito. Rectificaremos de sal.
  6. Dejaremos que hierva a fuego lento hasta que las lentejas estén blanditas y unos minutos antes de retirarlas incorporaremos la morcilla (pinchada con un tenedor varias veces para que no reviente la piel). 
  7. Retiraremos la cabeza de ajos, la hoja de laurel y el hueso de jamón. 
  8. Cortaremos los choricitos y la morcilla en rodajas y las incorporaremos al guiso y serviremos bien calentitas.

Por cierto, ya sé muchos no lo habréis visto antes pero yo suelo agregarles un chorrito de vinagre ya emplatadas, en la mesa. Me encanta el sabor que aporta!! Es una idea. Por probar... Verdad? ;)
María.
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Costillas de cerdo guisadas con patatas

He rectificado el título de esta entrada. Comencé escribiendo "patatas guisadas con costilla de cerdo" Pero eso no se ajusta a mi receta. La proporción de costillas es tan grande que son más bien las patatas las que acompañan a las costillas y no al contrario. Un guiso rico, sustancioso, sabrosísimo... de esos de cuchara para días fríos. Un guiso de la cocina de siempre y que a nosotros nos encanta. De los que no se manchan cacharros (cosa de agradecer, verdad?) y que yo elaboro en bastante de su "recorrido" en mi estupenda olla rápida (a ver si os pongo una entrada sobre ella. Siempre lo digo y siempre queda pendiente jajaja)

INGREDIENTES (para cuatro/cinco  raciones)
  • 1 Kg de costillas de cerdo adobadas 
  • 1 poquito de aceite de oliva virgen extra
  • 1 cebolla cortada en juliana fina
  • 1/2 pimiento rojo cortado en cubitos muy pequeños
  • 1 pimiento verde cortado en cubitos muy pequeños
  • 2 tomates rojos maduros pelados y cortados en cubitos
  • 2 ramitas de perejil
  • unas cuantas bolitas de pimienta negra
  • 1 cucharada de hierbass
  • 1 vasito de un buen vino blanco seco
  • sal
  • 3 ó 4 patatas medianas peladas y "chascadas" en trozos medianitos
Es imprescindible para que esta receta quede en su punto contar con unas costillas adobadas de extraordinaria calidad. Que no sean grasosas, ni grandes. Yo las compro adobadas en una de las carnicerías de mi pueblo porque hacen un adobo tan exquisito que reconozco que yo no logro darles ese sabor cuando he intentado adobarlas yo en casa. Sé que la carne es de procedencia cercana. De muy buena calidad, como es casi toda la carne que se vende aquí en el norte de Madrid.
ELABORACIÓN
En la olla rápida pongo un chorreón de un buen aceite de oliva virgen extra a que se caliente. Cuando la olla ha adquirido buena temperatura incorporo los trozos de costilla y los doro a fuego bastante fuerte por todos lados removiendo mientras van tomando color.
Mientras voy lavando, limpiando, secando y cortando la verdura. Todas las verduras me gusta echarlas a este guiso cortadas bien pequeñitas para que prácticamente se deshagan en él y luego casi no se noten a comer el plato. Comienzo por la cebolla que corto en juliana bien finita. Lavo, seco y corto a la mitad los pimientos. Les elimino los nervios interiores y los corto en cubitos bien chiquitos.
Puede añadirse el tomate sin pelar pero yo prefiero echarlo pelado. Creo que en otra entrada os hablé de un pelador que compré hace poco. Es de la marca "Vitorinox" y la verdad, funciona de lujo. Sin esfuerzo alguno en un instante pelas los tomates como si cortaras mantequilla. Los corto en cubitos también. Reservo toda la verdura.

Truqui: Vivo en un pueblo pequeño, rodeada de campo en el que nos resulta muy fácil encontrar tomillo y romero que dejamos secar. Estas hierbas, junto con hojas del laurel de mi suegra (también secas) las trituro en la Thermomix (puede usarse cualquier otra picadora) en una proporción de un tercio de cada una...Me queda una mezcla de hierbas que utilizo en muchos guisos. Les aporta un delicioso sabor. Claro, son hierbas naturales, no lo hago jamás con las compradas envasadas que no utilizo si tengo la opción de tenerlas de mi jardín o del campo que me rodea.
Cuando la carne se ha dorado incorporo la cebolla y los pimientos.
Dejo que se rehogue unos minutos tras los que añado los tomates, el perejil y las hierbas y remuevo bien. Todo ello a fuego bastante moderado para que vaya pochándose despacito y no se arrebaten.

Cuando están rehogadas las verduras echo un vasito de vino blanco seco de buena calidad y subiendo de nuevo el fuego dejo que reduzca un poquito.
Ahora ya solo resta agregarle algo de agua (hoy he puesto como medio litro) Rectificamos un poco de sal con cuidado y teniendo en cuenta que estamos usando costillas adobadas en cuya elaboración ya llevan sal y hacen un caldo muy sabroso.
Tapo la olla y dejo que a partir de que aparezca la rayita de la válvula cueza como 20/25 minutos. Depende del tamaño de las costillas y de lo tierna que sea la carne. Me gusta que la carne esté bien blandita pero no que llegue a separarse del hueso. Además tengo en cuenta que luego tienen que seguir cociendo con las patatas.
Mientras se cuece la costilla lavo y pelo las patatas. Las voy "chascando" en trocitos que dejo en un bol. No corto los trozos de patata del todo con el cuchillo. Me explico: clavo la hoja del cuchillo en la patata solo un poquito, el suficiente para luego, haciendo presión con el dedo pulgar "arranco" del todo el trozo comenzado a cortar. Esta forma de cortar las patatas facilita que suelten su fécula y ésta a su vez "trabará" el caldo, formando una salsita muy sustanciosa.
Una vez abierta la olla y comprobado que las costillas están suficientemente tiernas, incorporamos las patatas. Rectificamos de sal y dejamos que cuezan hasta que están del todo blanditas y han espesado el caldo.
No me gusta cocer las patatas de este guiso en la olla rápida. Prefiero hacerlo despacito, sin prisas, removiendo de ve en cuando para que el caldo en el que están espese poco a poco. Una vez listas...Sin más espera emplato y... a la mesa!! que están esperando unas sabrosas costillitas!!
María.

Sándwich "Croque Monsieur"

Hará más de treinta años que en nuestro primer viaje a Francia vimos un pequeño rótulo sobre el espejo de un sencillo bar francés. Decía así "délicieux croque-monsieur". Yo no tenía ni idea entonces de qué sería aquello que anunciaban pero mi curiosidad me hizo no pensármelo de un segundo. "Deux, s'il vous plaît" solicitamos y no tardaron en venir dos sándwiches cubiertos por una deliciosa bechamel...ummm..cómo recuerdo aquel primer Croque Monsieur!! Claro, luego me informé y...de vez en cuando los hago. Si no los habéis probado, hacedlos. De verdad!! Están deliciosos. Calentitos, jugosos...tan apetitosos.
Únicamente los hago cuando me ha sobrado bechamel de otra preparación. Suelo tomarlos en la cena cuando no tengo demasiadas ganas de cocinar y, la verdad, ponerme esos días a hacer bechamel...no, no me apetece. Por eso, hoy, que tengo en el frigorífico un poquito de bechamel hecha voy a aprovechar para preparar un par.
Podéis hacerlos con bechamel comprada ya elaborada, pero claro, estamos en lo de siempre: que el resultado no se parece en nada pero a veces...hay que conformarse.
Podemos acompañarlos con una ligera ensalada de berros y tomates cherry de distintas variedades rociada con una vinagreta aromatizada con orégano.
Las vinagretas suelen hacerse con una proporción de dos partes de aceite por una de vinagre. En el recipiente dónde vamos a hacer la ensalada mezclamos ambas cosas y un poquito de sal y con varillas los emulsionamos. Añadimos el orégano o cualquier otra hierba que sea de nuestro gusto y ya la tenemos lista para aliñar la ensalada.
INGREDIENTES por cada sándwich
  • 2 Rebanadas de pan de molde (con o sin corteza)
  • 1 loncha de buen queso que funda bien
  • 2 lonchas de jamón york de buena calidad
  • Un poco de bechamel casera o comprada de tetrabrick
  • Un poco de queso rallado (tipo mozzarella o emmental)
  • Para la ensalada 
    • Berros
    • Tomates cherry de distintas variedades
    • Aceite 
    • Vinagre
    • Sal
    • Orégano
ELABORACIÓN
  1. Ponemos a precalentar el horno a 190/200 grados  (calor por arriba y por abajo)
  2. Untamos la primera rebanada de pan con una capa abundante de bechamel. 
  3. Sobre la bechamel ponemos una loncha de queso y dos de jamón york
  4. Ponemos la segunda rebanada de pan de molde sobre el relleno
  5. Cubrimos de nuevo con una capa de bechamel
  6. Espolvoreamos la bechamel con un poco de queso rallado
  7. Metemos en el horno y dejamos que se caliente bien durante 15 minutos, tiempo durante el que se irá fundiendo los quesos (el del relleno y el que cubre el sándwich) y el que se irá dorando
Si vemos que pasado 10 minutos no se dora, ponemos el gratinador y subimos un poquito el calor del horno. Debe quedar con un apetecible dorado.
Et voilà!! Eso es todo... solo resta comenzar a disfrutar de esta delicia olvidándonos de las calorías que tiene..Un día es un día, amigos!!
María.
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Cómo se hacen los ñoquis de patata caseros (Gnocchi) al pesto

Los Gnocchi (Ñoquis) son de esos platos de la cocina sencilla, sin pretensiones cocinada desde siempre en las hogares italianos. Pueden servirse con una Salsa de tomate casera o simplemente con un riquísimo pesto verde (también llamado "Pesto alla Genovese" ) . 
Hoy los voy a hacer con un o "Pesto alla Siciliana" (también llamado pesto "Rosso" o rojo) para el que solo nos llevará unos minutos su confección.
Debo reconocer que lo que aquí se comercializa como "Gnocchi" o Ñoquis (como los conocemos) a mí me parece un engrudo intragable. Estos ñoquis caseros son otra cosa. Nada que ver. Suaves, blanditos...delicados...
Por si alguien no lo sabe los ñoquis no son exactamente pasta pero se suelen agrupar con ellas aunque estén hechos a base de patata y harina. Tampoco peséis en cuanto a lo laborioso de su confección en lo que supone hacer pasta casera. Son mucho más fáciles de elaborar que la pasta. Os explico el modo de hacerlos y veréis que es un momento. Sin maquinitas. Un tenedor es todo lo que precisaréis y eso si os gustan con la típica "impronta" de él porque hay quienes los hacen simplemente tal como quedan tras cortarlos.





INGREDIENTES:
  • 1/2 kg de patatas hervidas con su piel
  • 150 gramos de harina
  • 1 yema de huevo
  • Sal fina
  • Nuez moscada molida en el momento
  • Agua para la cocción
  • Sal gruesa para la cocción
ELABORACIÓN:
  • En una olla amplia con agua y sal gorda ponemos a hervir las patatas bien lavadas con su piel. Las dejamos que vayan ablandándose a fuego moderado y cuando están bien tiernas las escurrimos, pelamos y troceamos.
  • Las pasamos por un pasapuré sobre un bol amplio
  • Añadimos la harina, la pizquita de sal fina, la yema de huevo y rallamos en el momento un poco de nuez moscada.
  • Con una cuchara mezclamos bien el conjunto
  • Volcamos sobre la encimera los ingredientes mezclados.

  • Sobre la encimera previamente espolvoreada con un poco de harina trabajamos la mezcla hasta que nos quede una masa homogénea, bien lisa y que no se nos pegue a las manos.

La cantidad de harina que figura aquí es indicativa. Dependerá de la variedad de patata que usemos, del agua que haya absorbido las patatas, del tamaño de la yema..en fin, ya sabéis, eso vuestras propias manos os lo dirán. Si comprobáis que la masa "os pide más harina" agregadle un poco más y seguir amasando. No añadáis demasiada harina de golpe, echad solo un poquito y amasad. 
Cuando veáis que la masa está homogénea y suave dejadla reposar un rato en la propia encimera tapada con un trapo de algodón bien limpio.
  • Una vez ha reposado cortamos trozos de masa y formamos una especie de "churritos" de 1,5/2 cm. de diámetro.
  • Con ayuda de un cuchillo (en la foto aparece una rasqueta de repostería que también funciona bien para este menester) cortamos estos churritos en trocitos de unos 2 cm. escasos. El tamaño dependerá de vuestro gusto, yo los prefiero más bien chiquitines.
  • Sobre los dientes de un tenedor pasamos cada uno de los ñoquis y los hacemos rodar para que el tenedor quede marcado en la superficie de los ñoquis.
  • Pondremos una olla a cocer con agua y sal gorda y en el momento en que llegue a hervir añadiremos los ñoquis. No tadarán nada en hacerse. Sabremos cual es el momento de retirarlos con una espumadera porque subirán a la superficie, esa será la prueba de que ya están cocidos.
Para que tengáis una idea de la cantidad por persona que precisaréis os diré que una ración abundante está en torno a los 125 gramos. Pensad que los ingredientes básicos de los ñoquis son patata y harina, dos elementos que llenan bastante.
Solo nos resta agregarles la salsa que deseemos. Como os decía hoy he decidido tomarlos con una salsa  pesto rosso para cuya elaboración podéis consultar esta entrada que os pongo a continuación: "Pesto alla Siciliana" o Pesto "Rosso"

María.

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Salsa "Pesto rosso" casera o "Pesto alla siciliana" (Pesto rojo). Otra maravillosa y aromática salsa italiana

No sé si me gusta más el pesto rojo o el verde. La verdad. Pero como hace unos días hice pesto verde para otra preparación hoy me decidí por éste, el rojo, también llamado "Pesto alla Siciliana" y que yo elaboro con un par de ingredientes que quizás son los habituales pero no en la forma de "preparado" que yo los uso. Abajo os explico.
También es una salsa rotunda y de sabor muy, muy peculiar. Sus ingredientes no pueden ser más deliciosos: piñones, albahaca fresca, tomates secos, aceite de oliva... ummm y la combinación? Exquisita!! Esta salsa no sirve solamente para acompañar salsas. A nosotros nos encantan las patatas fritas, así, un plato de patatitas recién hechas... y si os digo que nos parece delicioso ir "mojándolas" en esta salsa? Pues ya veis, un equipo de dos que si lo probáis veréis como os encanta.
Al igual que os aconsejaba en el post del Pesto alla Genovese o Pesto verde no hacer esta salsa si no tenéis a mano albahaca fresca, aquí os digo igual. Las hojas de albahaca fresca es un ingrediente absolutamente imprescindible en la elaboración del pesto rojo.
Bueno, pues, vamos a por este pesto que suele hacerse menos frecuentemente que el más conocido, el verde, pero que no es menos delicioso. 

INGREDIENTES:

  • 15 Tomates secos o en su sustitución
  • La carne de nn pimiento choricero (o ñora)..o en sus sutitución
  • 25 gramos Un puñado de piñones blancos españoles
  • 50 cc de Aceite de oliva virgen extra
  • Sal
  • Un poquito de nuez moscada recién molida
  • Unas cuantas hojas de albahaca fresca
  • 1 diente de ajo no muy grande
  • 30 gramos de queso parmesano recién rallado

Antes de las explicaciones de la elaboración quisiera incluir unos comentarios sobre algunos de los ingredientes que incluye esta salsa:
Si usáis tomates secos deberéis de ponerlos en remojo en agua templada para que se rehidraten al menos un par de horas antes utilizarlos. Luego los tendréis que escurrir y ya los tendréis listos.
Cuando he ido con prisas los he hidratado poniéndolos en un tazón con agua y metiéndolos en el microondas un minuto y pico. Se hidratan de inmediato.
Carrefour comercializa bajo su marca blanca unos "Tomates secos en aceite de oliva y vinagre". Son botes de 280 gramos (escurridos 130 gramos). A mí me chiflan como tapita. Un tomatito de los de esta conserva sobre una rebanadita de pan crujiente espolvoreada con una pizca de orégano es...simplemente "Bocatto di cardinale".
Bueno pues, os tengo que decir que en lugar de elaborar la salsa pesto rosso con los típicos tomates secos que os comentaba antes y que son los que se suelen usar yo utilizo en su lugar los tomates secos de este preparado porque el sabor del vinagre que llevan aporta a la salsa un sabor que a mí me parece que lo enriquece y porque su textura, al estar hidratados dentro del aceite, le da melosidad a la salsa.
Lo habitual, ya os digo, es la utilización del tomate seco tal como suele venir, en cajitas de plástico pero si un día queréis probar estos otros quizás os pase como a mí, que os gustan más.
Para sacar la carne del pimiento choricero sin dificultad alguna podéis hacer lo siguiente: lavarlo bien, partirlo por la mitad y eliminarle las semillas. Ponerlo en un tazón con agua y meterlo en el microondas un minuto o dos, hasta que el agua se caliente bien. Al sacarlo del microondas veréis que el pimiento ha cambiado totalmente su textura, se ha rehidratado en un instante. A partir de aquí, con una cucharilla del café os resultará muy, muy fácil extraerle su carne para utilizarla en la elaboración de esta salsa.
A mí me gusta mucho usar estos pimientos secos en la cocina así que suelo tenerlos a mano pero cuando no dispongo de tiempo como ha sido hoy recurro a un "preparado" que también suele haber en mi frigorífico: "Pimiento choricero en pulpa" de la marca J.R. Suarez Monedero. Un botecito de 135 gramos que no tendréis dificultad en encontrar en cualquier gran superficie.
Es simplemente la carne de los pimientos choriceros lista para usar con el ahorro de tiempo que conlleva no tener que remojar los pimientos y raspar su piel para extraer la pulpa.
Lo uso también cuando hago bacalao a la vizcaína, en este pesto y en otras preparaciones. Me resulta muy cómodo tenerlo a mano en el frigorífico.
Por lo que hace a los piñones os digo lo que os comenté en la entrada del pesto verde, que no se parece en nada el piñón blanco español al piñón que conocemos como "piñón chino" (podéis ver esta entrada pinchando en el enlace si tenéis interés)
ELABORACIÓN:
  1. Laváis bien las hojas de albahaca y las escurrís.
  2. Pondremos en un recipiente las hojas de la albahaca cortadas en trozos directamente con los dedos, los tomates cortados también en trozos, el puñado de piñones, la sal, el aceite y el pimiento choricero así como un poco de nuez moscada que rallaremos en el momento.
  3. Trituraremos el conjunto unos segundos, hasta que veamos que queda una pasta homogénea pero no demasiado fina. A mí me gusta que tenga un poquito de "textura".
  4. Apartamos el brazo de la batidora eléctrica y añadimos el queso parmesano rallado removiendo bien todos los ingredientes. Rectificamos de sal antes de utilizar la salsa.

Si vemos que nos ha quedado excesivamente espesa esta salsa no habrá problema en añadir algo más de aceite de oliva. Rectificar de sal y ya la tenemos lista para acompañar nuestro plato de pasta.
No puede ser más fácil. Verdad? Espero que os guste, amigos.
Por cierto, esta salsa ha sido la acompante de unos deliciosos ñoquis de patata caseros cuya elaboración podéis ver pinchando en el enlace siguiente: Ñoquis de patata caseros
Si es así, me encantaría que compartierais esta receta en vuestro Facebook o Twitter. Muchas gracias por hacerlo y por visitarme.
María.