Ensalada de endivias al Roquefort (Con salsa hecha en frío)

Esperar a que se enfríe una salsa que acompaña a unas endivias que precisamente preparo cuando tengo prisa y no me atrae estar mucho tiempo en la cocina, no me entusiasma. La verdad. Durante años hice esta salsa como la hace todo el mundo, calentando la nata en la que se disuelve el queso y esperando luego a que enfriara antes de ponerla sobre las envidias. Os muestro otra manera de hacerla que no requerirá tiempo de espera ninguno porque no es necesario calentar nada.
Lo ideal es hacerlo con queso Roquefort pero si lo que tienes a mano es cualquier otro queso azul, también te van a quedar magníficas estas endivias. Lo habitual es que la mayoría de quesos azules son de sabor algo más picante que el Roquefort que está hecho con leche de oveja pero igualmente te servirán para hacer este plato.
Nos puede valer siempre y cuando tengan los dos accesorios (cuchillas y varillas,) una batidora eléctrica o una de varillas.
Venga, vamos a ponernos con esta ensalada de endivias que prepararemos en apenas unos minutos y que podremos degustar inmediatamente sin esperas.

LA RECETA DE ENVIDIAS AL ROQUEFORT

INGREDIENTES:

  • Dos endivias
  • 100 gr. de queso Roquefort (bien frío)
  • 250 gr. de nata para montar (bien fría)
  • Pimienta negra recién molida.
  • Unas cuantas nueces picadas
  • Semillas de amapola (opcionales)


ELABORACIÓN DE LA ENSALADA.DE ENDIVIAS
  1. En un recipiente introduce el queso partido en trozos. y un poco de pimienta recién molida. Agrega un poco de nata líquida y tritura muy bien hasta que el queso se incorpore a la nata.
  2. Añade el resto de la nata y cambia el accesorio de la batidora poniendo las varillas. Bate ligeramente, verás que la salsa se espesa y aumenta su volumen. No batas en exceso. Reserva la salsa en el frigorífico mientras preparas las endivias.
  3. Corta el tallo inferior de las envidias. Elimina las primeras hojas que suelen estar más feas y separa el resto de hojas. Parte los cogollos transversalmente en cuatro trozos. 
  4. Si no te gusta el sabor algo amargo, no tengas piedad ¡Arráncales el corazón! Clava la punta de un cuchillo en la base del tallo, húndelo un poco girando y extrayendo el centro del tallo, algo así como un cono. Eliminando este centro el sabor resultará más dulce. Si no te molesta como a mí, será suficiente con lavarlas bajo el grifo y sécalas un poco.
  5. Coloca las hojas en la fuente o plato de servir. Con una cucharilla ve poniendo un poco de salsa en el hueco de cada hoja
  6. Espolvorea con las nueces picadas y si tienes a mano semillas de amapola te podrás permitir esta pijada. No aportarán mucho sabor pero harán tu ensalada mucho más bonita.
  7. Sirve inmediatamente ya que las endivias se oxidan fácilmente tornándose de un color amarronado nada agradable.

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